Por qué el coste de un empleado no es su salario bruto
Cuando una empresa contrata a alguien por 24.000 € brutos al año, el empleado ve esa cifra en su contrato. Pero la empresa paga, sobre la misma base, sus propias cotizaciones a la Seguridad Social: contingencias comunes, desempleo, formación profesional, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) y la cotización por accidentes de trabajo. Esa suma añade, según el tipo de contrato y la actividad, entre un 30% y un 35% más sobre el bruto.
Es un error frecuente en negocios pequeños y autónomos que contratan por primera vez: presupuestar la contratación pensando solo en el salario bruto y descubrir después que el coste mensual real es varios cientos de euros más alto.
Qué cotizaciones paga la empresa
Sobre la base de cotización mensual (el bruto anual dividido entre 12, con un mínimo y un máximo legal), la empresa paga en 2025: contingencias comunes (23,60%), desempleo (5,50% en indefinidos, 6,70% en temporales), formación profesional (0,60%), MEI (0,67%) y FOGASA (0,20%). A eso se suma la cotización por Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales (AT/EP), que es la única partida variable: depende del código CNAE de la actividad y puede ir desde menos del 1% en trabajo de oficina hasta varios puntos porcentuales en actividades de mayor riesgo.
Todas estas cotizaciones, salvo el AT/EP, son fijas y no dependen del sector. Por eso la calculadora te permite elegir un nivel de riesgo orientativo o introducir tu tipo exacto si ya lo conoces por el recibo de cotización de tu empresa.
El convenio colectivo: lo que esta calculadora no puede saber por ti
En España, la mayoría de los puestos de trabajo están cubiertos por un convenio colectivo sectorial o de empresa, que fija un salario mínimo por categoría profesional, pluses obligatorios (transporte, nocturnidad, peligrosidad), la duración de las pagas extra y otras condiciones. El bruto que pactes con un empleado no puede ser inferior al que marque el convenio aplicable a su categoría, aunque legalmente sí puede ser superior.
Como existen cientos de convenios distintos —y cambian con cada negociación colectiva—, esta herramienta no intenta reproducirlos automáticamente: calcula el coste a partir del bruto que tú introduzcas. Lo importante es que, antes de fijar ese bruto, compruebes el convenio colectivo de tu sector (a menudo disponible en el Boletín Oficial del Estado o de la comunidad autónoma, o a través de tu gestoría). Si ya conoces ese mínimo, puedes escribirlo en el campo opcional “Salario mínimo según tu convenio colectivo” de la calculadora: comprobará si el bruto que estás calculando lo respeta.
Indefinido vs. temporal: por qué cambia el coste
Desde la reforma laboral de 2021, el contrato indefinido es la modalidad general y tiene una cotización por desempleo más baja a cargo de la empresa (5,50% frente al 6,70% del temporal). Los contratos de muy corta duración (menos de 30 días) tienen además una cotización adicional por rotación que esta calculadora no incluye, pensada para desincentivar el encadenamiento de contratos cortos.
En la práctica, salvo causas justificadas (sustitución, producción estacional, obra o servicio en sectores específicos), el contrato indefinido suele ser tanto la opción legalmente más segura como la más económica en cotizaciones.
Qué no incluye esta calculadora
No incluye el coste de una posible indemnización por despido, seguros complementarios que la empresa quiera ofrecer, formación obligatoria específica del puesto, ni otros costes de personal como equipo informático, licencias de software o espacio de trabajo. Tampoco calcula el IRPF que la empresa retiene al empleado (eso no es un coste adicional para la empresa: es una retención a cuenta del propio sueldo bruto del trabajador, que puedes comprobar en la calculadora de sueldo neto).
Para quién es útil
Para una empresa que va a abrir una vacante y necesita presupuestar el coste real antes de publicarla. Para un autónomo que se plantea contratar a su primer empleado y quiere saber si su facturación aguanta ese coste fijo. Y para un responsable de RR. HH. que compara el coste de distintas modalidades de contrato antes de decidir cuál ofrecer.
Notas de confianza
Señales que mejoran la revisión manual
- Explica con claridad la diferencia entre salario bruto y coste real de empresa.
- Deja explícito qué no calcula (convenio, indemnización, otros costes de personal).
- Incluye autor visible, revisión y fecha de actualización.
- Enlaza con la calculadora de sueldo neto, IRPF y autónomo para dar contexto completo.
Relación con el resto de calculadoras del sitio
El coste de un empleado es la otra cara del sueldo neto: lo que la empresa paga y lo que el trabajador recibe son dos cálculos distintos sobre la misma base salarial. Por eso esta página enlaza con la calculadora de sueldo neto (para ver qué recibe realmente el empleado) y con la calculadora de autónomo (para quien se plantea el paso de facturar solo a contratar a alguien).
Empleados
Calculadora de sueldo neto
Comprueba qué recibe realmente el empleado a partir del mismo salario bruto.
Autónomos
Calculadora Autónomo
Compara el coste de contratar frente a seguir facturando en solitario.
Fiscalidad
Calculadora IRPF
Revisa las retenciones que la empresa aplica al empleado sobre su bruto.
Preguntas frecuentes
¿El coste calculado es exacto?
Es una estimación orientativa con los tipos de cotización empresariales vigentes en 2025. El tipo AT/EP depende de tu código CNAE exacto y algunos convenios o bonificaciones pueden modificar el resultado final.
¿Incluye bonificaciones a la contratación?
No. Existen bonificaciones en la cuota empresarial para determinados colectivos (menores de 30 años, personas con discapacidad, víctimas de violencia de género, entre otros) que reducen el coste real por debajo del calculado aquí. Consulta con tu gestoría si tu contratación puede beneficiarse de alguna.
¿Por qué el bruto no puede ser cualquier cifra?
Porque debe respetar, como mínimo, el salario que fije el convenio colectivo aplicable a la categoría profesional del puesto, y en cualquier caso el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vigente.
¿Sirve para comparar varios candidatos con salarios distintos?
Sí. Cambia el salario bruto para cada escenario y compara el coste total anual antes de hacer una oferta.
Presupuestar una contratación con el coste real —no solo el bruto— es lo que permite decidir con seguridad si el negocio puede sostener ese puesto de trabajo.